jueves, 6 de noviembre de 2008

Tiempo

Ya poco queda de esta obra.

Ya cada vez más poco.

Así y todo…pareciera siempre comenzar…

por alzar el telón…iniciarse.

Así la cordura de saberme efímero,

transitorio, transeúnte…

y así la inconciencia

que prevalece

ante destellos aislados de saberme

de paso…

¿Y qué decirle al tiempo

estampado en sillas de escritorio,

a las brisas no bebidas,

a los barros no amasados?

¿Qué diré el día último,

si de saberme llego,

viajero sin regreso?

Quién sabe, tal vez,

sea tal solo otro cuento

que deje bajo alguna mesa

nadando en una marca de vaso,

de esas que sella el agua,

sobre la madera corroída…

de una de las tantas tablas

de mi andar

ya olvidadas…

jueves, 23 de octubre de 2008

Sordera...

La vida acontece, caprichosa,

sorda por sobre mi entendimiento.

Se cuela entre mis dedos

como arena fina

cayendo sobre mis pies,

que se ahogan y marchitan

comprimidos por esa arena,

que cada lágrima al caer

la transforma en cemento…

martes, 29 de julio de 2008

Asimétricas

Las ilustradas metas han coincidido en tiempo
al menos en su razón de ser
cuando nos damos cuenta que ya fueron realizadas.
El árbol crecido habita alguna parte de mi jardín,
el libro escrito acompaña las sombras de un ropero
y dos hijos campean por un Sur que dormita...inquieto.
Así y todo, sólo la poesía no cesa de sorprenderme.
La que ayer procedía del esfuerzo mágico
del hilvanador de melodías del alma,
hoy, tan solo emite sin filtros acústicos.
Me asombra por infinita, interminable y eterna,
me asombra por solemne y desapercibida,
me asombra por no ser vista y muchas veces, ni oída.
Y me asombran más aún, quienes la creen extinguida.
A pesar de todo ya poco me asombra...
será tal vez, la pérdida de la espectativa,
el saber que ya no hay misterios
y que solo el cerrar los ojos produce sorpresas.
Ya ni el amor me asombra, con el que convivo,
hace ya mucho tiempo, a la sombra de una sonrisa.
Y de las pocas cosas, me asombra si,
la capacidad de generar dolor y la capacidad de ignorarlo,
la tanta violencia y la tan poca cordura,
la falta de felicidad me asombra,
así como la falta de caricias en una noche de luna.
Me asombra la agonía del que muere
y la felicidad del que agrede, del que presume de su avaricia.
Y así y todo, creo que ya pocas cosas me asombran.
Será tal vez, que he comprendido algún día,
bajo las nubes del camino, que de asombrarse poco queda
cuando se sabe, que sólo es una la violencia,
solo es uno el odio, solo es una la intolerancia,
solo es una la avaricia y el desamor.
Ya después de uno conocido, poco asombra ya, su repetición.
Así como es uno el amor, que cuando se lo hace muchos,
es para dar lugar al antónimo, que carece de otra forma, de sentido.
Ya son pocas cosas las que me asombran,
ni siquiera éstas letras, que en días de asombros,
borraría del blanco mudo, simplemente por asimétricas...

viernes, 13 de junio de 2008

Se me ha perdido una niña...

¡Se ha perdido una niña!
La más bella.
La más niña.

Se ha ido el abrazo en las pantorrillas,
sus cachetes pegados en mis rodillas.
Su cara al cielo buscándome en las alturas.

Se ha ido su boca inquieta
desparramando sílabas por doquier,
cosechadora de sonrisas.., de las pocas que recibía.

¡Se ha perdido una niña!
Quien me pintó un alma nueva.
Quien me llevaba a niño y me exigía a padre.

Locomotora inquieta e infatigable.
Mis brazos su gran cobijo.
Mis hombros su anhelada montura.

Hoy a mi lado,
la damita inquieta
ha venido para acompañarme.

Germina...
Germinó y emprendió su camino de árbol,
aspirando la vida con voracidad de piraña.

De las bellas, la bella. Por única, genuina.
Ya su frente en mi mentón,
y sus ojos sobre mis hombros buscando su horizonte.

Hoy a mi lado, una damita.
Quien me ha repintado el alma.
Quien me lleva a amigo y me exige a padre.

Porque hoy se me mezclan la sal y el azúcar.
La llegada y la partida.
La nostalgia y el orgullo.

Porque es mucho lo que se añora
y tanto más lo que se admira.

Porque es tanto el dolor de la nostalgia
y tanto más el amor por lo que crece.

Porque hoy al abrir mi puerta
y al sentir libres mis pantorrillas,
corazón y alma gimieron, horadando el alma mía:


¡Se me ha perdido una niña,
la más bella,
mi niña..!

Papá

lunes, 2 de junio de 2008

Desde ti...

Desde que se talló tu imagen en mi retina,

que te recorrí el alma, palmo a palmo para saberte,

y hoy, que me conformas…

se ha teñido de soledad la muerte

cuando sabía simplemente, a otro tiempo.

Impregnado en ti, rodeo la vida por el sendero más largo

a la espera de alguna brisa que te adhiera a mi aire,

sacuda el tiempo a favor de mi complacencia por tenerte

y avise a la figura de la hoz, que ha caducado,

que ya no goza de mi simpatía su presencia.

Si bien es el comienzo de un nuevo andar

hoy será el fin del andar exquisito

que adornado de tu aliento, tu sudor y

la blanca espuma del espacio que habitas,

hacen de la vida

un lugar en donde permanecer…hasta quieto…

a tu lado quieto.

Desde que se talló tu imagen en mi retina,

que te recorrí el alma, palmo a palmo para saberte,

y hoy,

intento impregnar con tu perfume mi pasado

para dar un sentido, una razón a todo ese tiempo…

para aceptar sin hastío, sin desazón el que nos resta;
para llevar tu aroma en mí, más allá, de mi osamenta.

jueves, 15 de mayo de 2008

Es Aguabel...

De todos mis amores

es sin dudas, Aguabel…todos ellos.

Desde el agua al cántaro reseco

hasta el aliento a la garganta crespa.

Desde la luz a la concavidad más abrupta

hasta el blanco al grueso hollín.

Desde ella… que es de todas partes;

hasta ella… que es todas direcciones.

Es simplemente, que a pesar de todo…

el Mundo me quiebra hasta el agua

sin llegar ésta a ser hielo;

a pura hipocresía indecente

quiebra lo inquebrable…me quiebra, a veces…

Desde que la violencia impera

como estandarte de nuestra existencia,

desde que el egoísmo es nuestro mayor capital,

desde que la ignorancia es nuestra mayor virtud,

desde que ser inhumano es ser tolerante,

desde que la avaricia es nuestro mejor sistema

y la xenofobia nuestra identidad…

El Mundo me quiebra hasta el agua

sin llegar ésta a ser hielo;

a pura hipocresía indecente

quiebra lo inquebrable…me quiebra, a veces…

me hace egoísta por poseer la virtud de amar…

miércoles, 14 de mayo de 2008

Hay días

Hay días que te huelo

y temo al respiro

Hasta temo el tocarte..,

y que te desvanezcas.

Hay días que te sueño

y quedo tranquilo en cascos de primaveras

por que sólo un sueño

puede ser,

todo lo que tú representas.

viernes, 9 de mayo de 2008

Lo que nunca llegaré a decirte...

Sabes…
Hay algo que nunca te he dicho…
Y no ha sido un motivo la falta de tiempo para estar contigo... Que permanente es tu presencia, hasta en mis sueños. No es carencia de palabras. Tal vez si, lo contrario. Es el pasar del tiempo que me evidencia esta falencia, que quedará de algún modo o forma, guardada en mí para siempre.
No te oculto nada.., y sea tal vez por eso, esto que siento.
Pero hoy comprendo que hay algo que no te he dicho y que jamás llegaré a decirte. No es que no lo merezcas o dude en decirlo. Es tan solo darme cuenta, que si pretendiera dedicar el resto de mi existencia a contarte de ti lo bello, inevitablemente llegará el momento en que algo no te hubiera dicho, y que jamás llegaré a decirte… porque me encontrará antes la parca, lo se, a yo terminar de decirte todo lo bello que has quitado al Universo para regocijo de mi alma… y que se, no te he dicho, y que no existe longitud de tiempo, que me permita terminar de decirte...

martes, 29 de abril de 2008

El jardín de la vida

El jardín de la vida se compone de la más fértil tierra. Todo en ella germina, florece.., nada queda sin prevalecer. Aún aquello que creemos que hemos ocultado bajo el tapete del olvido o la indiferencia, germina sin nuestro cuidado.

El día menos pensado, florecen las historias del pasado no digerido.

El jardín de la vida no es otra cosa que uno mismo. Nada de lo hecho se pierde.., nada. Así como nada de lo no hecho, se recupera.

El tiempo del hoy es único, irrepetible.

En el jardín de la vida, que somos cada uno, tolo lo andado y hecho germina. Con o sin nuestro cuidado, encuentra enraizar y crecer, de algún modo o en algún tiempo. No es azar, es acción reflejo, acción y reacción.

El pasado puede reconocerse como aquello que queda atrás – para los que tienen algo de que huir- o bien, como lo que queda dentro –para los que saben conocerse-.

El jardín de la vida, no es otra cosa que el germinar del pasado. Las semillas de ayer que hoy soy planta, brote o árbol.

La cosecha en jardín ajeno, no es producción, es apropiación. Ésta, no es semilla, se convierte en simple adorno, un algo poseído que no es parte de nosotros mismos, que simplemente nos viste, nos disfraza.

En el jardín de la vida, el camino prestado no es semilla, es adorno. Como el banco de la plaza que perece con el tiempo, al igual que el árbol.., solo que éste último, renace en su semilla.

La vida es un pasado.., reciente o remoto, pero en definitiva, es siempre pasado. El presente es utópico por inaprensible y el futuro es devenir; causas y azares. Cada movimiento es una acción y produce una reacción inesperada; y es por ello, que el diseñar el futuro y acertar al diseño –u obligarse a ello- es quedarse quieto y esto, es valido sólo cuando se está donde se quiere estar.

En el jardín de la vida, nada queda quieto ya que todo aquello que se estanca, muere. Y por más que lo creamos quieto, las semillas están bajo tierra, lejos de nuestra vista, generando movimiento.

Negarse es una mentira inocultable, una farsa insostenible. A menos que uno, se quede quieto por siempre, prisionero de su propia mentira.

En el jardín de la vida, lo falso no existe; y es que la vida se genera más allá de nuestras intenciones. Algún desesperado intentará envenenar la tierra para matar la semilla.., muriendo en vida o suicidándose. El jardín de la vida tiene, así como la Naturaleza, sus propias leyes que están más allá de nuestra voluntad.

El movimiento es semilla y el andar auténtico, es el abono de la tierra.

En el jardín de la vida todo movimiento se siembra, toda acción, toda actitud, todo sentir, todo sentimiento se siembra. De mentira o de verdad será nuestro sembradío, de amor u odio, de blanco o negro…de la mayor de nuestras semillas será la forestación reinante.

El peregrinar es eterno, no así el camino. El peregrino sabe, que no lo guía el Sol o la Luna, lo guía el sentimiento, la esperanza, el sueño. De aquello que la mayoría descree, él sabe con certeza de su existencia por que de caminos sabe. Y el camino acaba a los pies de lo encontrado, en donde se abre el otro camino, que seguirá el peregrino, ya transformado. Por que todo encuentro transforma, suma, potencia; genera inevitablemente, más caminos, más andar.

En el jardín de la vida, todo es soledad. Quien pretenda sembrar a otro en su jardín, tan solo dejará morir al jardín del sembrado, por falta de atención y más semillas. En el jardín de la vida, el amor nace cuando se juntan dos cosechas, de iguales semillas y se mezclan para formar un jardín en común, agrandando el jardín de la vida. En el jardín de la vida, el jardín propio, nunca se deja cuando de amor se habla, por que el peregrino sabe, que el verdadero amor se construye, sobre la claridad de la propia historia.

domingo, 27 de abril de 2008

Recomponiendo...

El Aloe dejó su verde olvidado, esta tarde.

El clavel salpicó de sangre su depósito de arcilla
y pareciera herido de muerte por el cactus,
que a su lado, busca extenderse sin dar tregua.

Detrás de mí, el limonero,
que aún sin flores busca preocuparme…
más yo se de sus necesidades,
los primeros calores del verano habrán de derrotar su abstinencia.

Parecieran todos, acusar un verano caluroso…

Por mi parte
no creo ya en las estaciones.
He vivido el frío del verano y el calor del invierno,
de cuando las llamas del fuego de la vida
sobrepasan el límite de las paredes de la chimenea;
y me han helado el alma en veranos,
con el frío filo de alguna palabra
que talló en hielo a mi corazón.

El clavel ha dado flores todo el año…tal vez conozca la historia.
Yo no se la he contado…ya no la cuento ¿Para qué?
Ya todo ha pasado y los aprendizajes se han sucedido.

Sólo en los tiempos de mi marcha quedan,
las articulaciones vencidas por el peso de esa historia..,
de cuando presente era,
de cuando lanzadas fueron aquellas piedras
que llegaron a dañar de alguna manera, mi osamenta.

Hoy mi alma reposa…exhausta, libre de saberse cierta
y poderosamente mía,
como de todos aquellos que sobrevivieron.

Como el pequeño rosal, vecino del Aloe,
al que podé antes que los tibios vientos vinieran,
que recompone todos sus tallos para hojas nuevas
y del que espero surjan,
las más bellas rosas de ésta nueva primavera.