Hemos dejado los sueños por la ambición... la rentabilidad enterró a la vocación y la ancianidad, otrora digna y venerada, hoy es un Elvis desencajado, una Barbie asfixiada de selfies. De solo pensar que somos el resultado de millones de años de evolución, me ahogan los grises y la vergüenza. Ahora, cuando el cajón de proyectos va quedando vacío, doy gracias...no sabría qué proyectar en el mismo centro del infierno de Dante. El ayer no fue mejor, no creo eso...ayer nos equivocamos de manera imperdonable, rodeados de seres de luz que mostraban aciertos, optamos por el facilísimo del proteccionismo feudal disfrazado de liberalismo. No es que seamos una mala generación, creo que simplemente hemos sido irresponsablemente imbéciles.
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